Los días de Penadés en prisión: la quinta, los colchones que no pudo comprar y la distancia de Mauvezín

El exsenador Gustavo Penadés, actualmente recluido en la cárcel de Florida, está viviendo una experiencia de prisión preventiva en un centro penitenciario que se destaca por su calidad de vida en comparación con otras cárceles en Uruguay. Imputado por 22 delitos relacionados con abuso sexual a menores, el exlegislador fue trasladado a esta institución el mismo martes en que se llevó a cabo su audiencia. A pesar de que inicialmente alegó motivos de salud para evitar la prisión preventiva, los exámenes realizados por el Instituto Técnico Forense (ITF) determinaron que podía ser recluido.

El 10 de octubre, tres días después de cumplir 58 años, Penadés fue imputado por once delitos de retribución a la explotación sexual de menores de edad, cuatro delitos de abuso sexual especialmente agravado, tres delitos de abuso sexual agravados por un delito de violación, uno por desacato, corrupción de menores y atentado violento al pudor.

La Justicia le impuso prisión preventiva como medida cautelar por 180 días, un embargo de $25 millones e inhabilitación para ejercer cargos públicos o privados en los que tenga contacto con niños. Lo mismo se dispuso para el hombre señalado como su “reclutador” de víctimas, el profesor de Historia Sebastián Mauvezín, salvo que en este caso el embargo es de una cifra menor, $3 millones.

Penadés y Mauvezín están cumpliendo prisión preventiva en diferentes cárceles. El docente, señalado por siete delitos, se encuentra en la cárcel del Campanero, ubicada en el departamento de Lavalleja.

Dos días después de la imputación y de la acusación de la fiscal Alicia Ghione de que colaboradores de Penadés y tres policías montaron una “investigación paralela”, el abogado Javier Vega y su colega Francisco Quesada decidieron renunciar a la defensa legal del ex político blanco. Actualmente Penadés es representado por un defensor público.

Los días en prisión

El exsenador se encuentra en el mismo centro penitenciario con Alejandro Astesiano, ex jefe de seguridad del presidente Luis Lacalle Pou. Las evaluaciones del Instituto Técnico Forense llevaron a que la Justicia denegara su solicitud de cumplir la prisión preventiva en su domicilio, ya que su salud le permite continuar su tratamiento en prisión a pesar de padecer una cardiopatía y diabetes.

Según expresó el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, en una rueda de prensa, Penadés es tratado como un “preso común” y no cuenta con privilegio alguno. Durante sus primeros siete días recluido, logró adquirir un colchón para sí mismo, aunque se le negó la entrada de otros electrodomésticos para uso personal, ya que las instalaciones en la prisión son de uso colectivo, informó La Diaria. Según complementó El Observador este lunes, el legislador quiso comprar colchones para los otros siete presos que se encuentran en uno de los cuatro pabellones masculinos de la cárcel cumpliendo prisión preventiva. La solicitud fue denegada por el establecimiento penitenciario.

Un informe de un medio digital señala que las celdas tienen un tamaño de 12 metros cuadrados, cuentan con espacio para seis personas, un baño individual, estanterías, zapateras y cortinas hechas en talleres de la prisión. Los reclusos disponen de duchas de agua caliente de uso común y una televisión en el comedor. Además, las visitas están permitidas durante los fines de semana para todos los internos, excepto para aquellos bajo prisión preventiva, que las tienen los miércoles.

El día de Penadés y del resto de los presidiarios inicia a las 7:00 de la mañana con el desayuno en el comedor, seguido de la distribución de medicamentos si es necesario. Luego, los operadores carcelarios inspeccionan que las celdas estén ordenadas y las camas estén hechas antes de que los reclusos salgan a trabajar en la quinta. Tras un almuerzo servido a las 12:00, continúan con actividades en la quinta, ejercicios o talleres. Por la noche, cena un guiso que incluye verduras, carne de vaca y pollo.

Al igual que el resto de los reclusos, Penadés podrá, a partir de las dos semanas en prisión, si tiene buen comportamiento, comenzar a trabajar en el cultivo de alimentos.

M24

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