Sánchez: Políticas públicas robustas son clave para desarrollar una inteligencia artificial al servicio del bien común
Una política pública sólida y el fortalecimiento de la soberanía son esenciales para brindar la certeza de que la inteligencia artificial (IA) puede estar al servicio del bienestar de los uruguayos, con prácticas éticas, marcos claros y oportunidades para la innovación, expresó el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez. El jerarca encabezó la firma de un acuerdo entre el LATU y Microsoft para implementar soluciones de IA en las áreas sociales, sanitarias, ambientales y culturales.
La firma del convenio entre el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) y Microsoft se concretó este miércoles 11 en la Torre Ejecutiva. Allí, Sánchez afirmó que la unión con esa empresa tecnológica demuestra la confianza en Uruguay, construida mediante el desarrollo de plataformas a lo largo del tiempo, lo que, consideró, llevó al país a liderar en materia de conectividad y tecnología.
Para el trabajo del laboratorio de IA, Uruguay invertirá 400.000 dólares mediante las agencias del sistema de ciencia, tecnología e innovación. Microsoft, por su parte, aportará experiencia, técnicos e instrumentos de cofinanciación que posibiliten el avance al denominado segundo nivel de desarrollo.
El objetivo es avanzar hacia una nueva fase de colaboración destinada a maximizar el impacto público y social de la IA, así como impulsar el desarrollo e implementación de soluciones en áreas como sostenibilidad, acción humanitaria, salud y preservación cultural. También en el fortalecimiento de capacidades locales, mediante la transferencia de conocimiento y la colaboración entre actores públicos, privados y representantes académicos.
Sánchez señaló que el mundo actual basa su funcionamiento en datos y redes, y Uruguay cuenta con un importante cúmulo de datos, que proyecta valorar sobre la base de dos componentes. Por un lado, preservar la soberanía de ese activo, con la protección correspondiente, y por otro, usarlo al servicio del bien común, en la mejora de los servicios públicos, la anticipación de determinados procesos, la generación de oportunidades trabajo y la inversión para diversificar la matriz productiva.
En ese sentido, añadió que se requiere construir políticas públicas robustas que fortalezcan la confianza en la IA al servicio del bien común. “Va a implicar un desafío tanto para el sector público como para el privado en esta colaboración porque implica el trabajo conjunto en mejores prácticas”, indicó.
Según el secretario de Presidencia, la tecnología no es neutra, sino que depende de cómo se decida gobernarla, y esa definición puede generar más exclusión o más oportunidades y prosperidad. La construcción de una política pública robusta y la contribución al desarrollo de soberanía son claves para dar certezas a los uruguayos de que se puede poner la IA al servicio de su bienestar, con prácticas éticas, marcos claros y oportunidades para la innovación, expresó.
