Senador del FA planteó “preocupación” por flexibilización de controles antilavado
Este lunes al mediodía, el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, compareció ante la comisión parlamentaria de inteligencia para abordar temas relacionados con el combate al narcotráfico y el crimen organizado en Uruguay. Al término de la comparecencia, el senador frenteamplista Daniel Caggiani expresó “preocupación” sobre el combate al lavado de activos.
Caggiani manifestó una creciente inquietud en torno a la coordinación entre los ministerios en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Señaló que los índices delictivos han aumentado la violencia en diversas zonas del país, y cuestionó la aparente falta de interconexión entre el plan de combate al narcotráfico del gobierno y otros organismos. Para abordar este problema, anunció la intención de establecer una agenda de trabajo con ministerios como Defensa, Cancillería y la Fiscalía, entre otros.
“Lo más importante es como hacer para que todos los ministerios tengan una mirada común y puedan implementar un plan. Si existe no lo conocemos y si se ha implementado ha tenido resultados negativos”, precisó en rueda de prensa.
El senador subrayó la existencia de informes que evidencian fallas en el combate del delito de lavado de activos, considerando que Uruguay se encuentra en una lucha constante para ponerse al día en este ámbito tanto a nivel nacional como internacional. Expresó preocupación por la flexibilización de algunos controles, que según su opinión, no contribuyen a mejorar la lucha contra la actividad delictiva.
Sobre este tema, afirmó que no se ha presentado ningún plan y que se les comunicó que la instalación de escáneres en Montevideo podría llevarse a cabo recién el próximo año.
Caggiani concluyó haciendo hincapié en la necesidad de lograr una visión común entre los ministerios para implementar un plan eficiente de combate al narcotráfico y crimen organizado. Enfatizó que, si bien un Uruguay favorable para negocios legales es deseable, el país no debería ser un lugar propicio para actividades ilícitas. La preocupación por la flexibilización de controles y su posible efecto en la imagen internacional del país también fue mencionada como una problemática clave.
“El Uruguay tiene que ser un país bueno para hacer negocios lícitos pero no para hacer negocios ilicitos. Se han flexibilizado controles y es un componente complejo que nos coloca en una situación compleja a nivel internacional”, sentenció.
M24
